Macroeconomía
Inflación en Uruguay: qué muestran los datos del INE en 2024
Una lectura detallada del IPC mensual y sus componentes, con series desde 2020.
El 5,1 % anual no es un número neutro
El Índice de Precios al Consumo publicado por el INE cerró 2023 con una variación interanual del 5,1 %, la más baja en seis años. Ese dato es positivo en términos relativos, pero su lectura requiere matices importantes. En primer lugar, la desaceleración inflacionaria no fue uniforme entre los distintos rubros de la canasta. La categoría Alimentos y Bebidas No Alcohólicas acumuló un alza del 7,3 % en el año, más de dos puntos por encima del índice general, lo que implica un impacto desproporcionado sobre los hogares de menores ingresos, cuyo gasto en alimentos representa una proporción mayor del presupuesto familiar. Los rubros de Vivienda y Servicios Básicos, en cambio, crecieron al 4,2 %, traccionados por los ajustes tarifarios de OSE y UTE, que en 2023 estuvieron por debajo del índice general por primera vez desde 2019. La inflación núcleo, que excluye los precios más volátiles como los alimentos frescos y la energía, se situó en el 5,6 %, señal de que las presiones de demanda interna aún no han desaparecido del todo. Para 2024, los primeros dos meses del año muestran una variación mensual promedio del 0,43 %, ritmo que, de mantenerse, proyectaría una inflación anual en torno al 5,3 %. Las decisiones de política monetaria del BCU en el primer semestre serán determinantes para saber si ese ritmo se modera o se acelera.
Qué implica esto para el salario real
El salario real promedio creció un 1,8 % en términos reales durante 2023, según los datos del INE. Eso significa que, en promedio, los trabajadores uruguayos recuperaron algo del poder adquisitivo perdido en 2022, cuando la inflación superó el 9 %. Sin embargo, esa recuperación no fue homogénea: los sectores de comercio y servicios personales registraron aumentos salariales nominales inferiores al índice general de precios, lo que se tradujo en una caída real del salario en esos rubros. El sector público, en cambio, recibió ajustes por consejo de salarios y por la cláusula de recuperación del período anterior, ubicándose levemente por encima de la inflación. La conclusión práctica para las familias es que el margen de mejora existe pero es estrecho, y depende fuertemente del sector de actividad y del nivel de formalidad del empleo.
